MANIFIESTO 8 DE MARZO: POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES Y POR UNA DEMOCRACIA CON NOSOTRAS
Hoy, en el marco del día internacional de los derechos de las mujeres, conmemoramos las luchas históricas de las mujeres por la igualdad, la dignidad y la garantía plena de nuestros derechos. Es un día de memoria y reconocimiento a quienes han aportado a la construcción de un país más incluyente, equitativo, justo y digno para las mujeres en su diversidad, a quienes desafiaron la idea de que la política no era asunto de mujeres y se organizaron para conquistar el voto femenino. Nos movilizamos en las calles y en las urnas para reafirmar que los derechos de las mujeres son derechos humanos y que una democracia real solo es posible sin nuestras voces, están en los espacios en los que se debaten las leyes, se aprueban presupuestos y se definen políticas que afectan nuestra vida cotidiana.
En Colombia este 8M, no solo reivindicamos nuestros derechos como mujeres, sino que también tenemos elecciones legislativas, por lo que desde la Corporación para la Vida Mujeres que Crean reivindicamos el derecho político de las mujeres a elegir y ser elegidas, así como a participar plenamente en la vida pública, no solo en el acceso a los cargos de poder, sino también en su permanencia y ejercicio en condiciones dignas y libres de violencia política. Aunque somos más de la mitad de la población en Colombia, nuestra representación política sigue siendo insuficiente: actualmente en el Congreso las mujeres ocupan alrededor del 29% y a nivel local, la brecha es todavía mayor: en las elecciones territoriales de 2023, solo el 13 % de las alcaldías en todo el país quedaron en manos de mujeres, y apenas 6 de los 32 departamentos son dirigidos por gobernadoras.
Las mujeres que participan en política enfrentan múltiples obstáculos, como el acceso desigual a los recursos económicos, la poca visibilidad en medios de comunicación, las dificultades para visibilizar sus candidaturas , los estereotipos de género, las sobrecargas del cuidado y las violencias políticas, que buscan silenciarlas y expulsarlas de los espacios de decisión. ¡Recordemos que el aumento en la participación y representación política de las mujeres, así como la permanencia en condiciones dignas y libres de violencia en estos espacios, es un asunto de justicia de género y espacial!
Hacemos un llamado a reconocer el cuidado como un acto político que implica transformar estas desigualdades y construir una política que valore la sostenibilidad de la vida y que garantice que las mujeres puedan participar sin ponerse en riesgo. Nos han dicho que liderar es resistir, y nosotras lo hemos hecho. Hemos puesto la voz, el tiempo, incluso el sueño y la salud propia y colectiva. Pero invitamos a imaginar otra cosa ¿Qué pasaría si el poder no se mide por cuanto resistimos sino por cuanto cuidamos? No hay nada más político que sostener la vida. No queremos quemarnos para cambiar el mundo. Queremos cuidarnos para sostenerlo. Si el poder no cuida la vida, entonces no es poder feminista, y si una lideresa no puede descansar, la democracia está en riesgo. El cuidado no nos distrae de la política, es la nueva forma de hacer política.
Este 8M las convocamos a votar de manera crítica e informada, a conocer los proyectos políticos de las candidaturas de mujeres, sus trayectorias sociales, comunitarias, formativas, y a respaldar a aquellas que trabajan por la justicia de género, la justicia social y la construcción de paz.






